La Angiografía es una técnica de diagnóstico que permite el estudio del sistema vascular: arterias (arteriografía) y venas (flebografía). La angiografía puede ser invasiva (se inyecta un contraste radiológico a través de un catéter alojado en el interior de la arteria o vena, y posteriormente se adquieren radiografías) y no invasiva (angiografía mediante TC o RM, se consigue contrastar las arterias mediante la inyección endovenosa de contraste, sin necesidad de colocar catéteres). Las imágenes que se obtienen proporcionan un mapa detallado del sistema vascular en estudio (ej.: arterias coronarias, arterias cerebrales y del cuello, arteria aorta, arterias de extremidades inferiores, etc.) y su posible patología.
Además de una técnica diagnóstica, la angiografía puede ser un procedimiento intervencionista terapéutico: una vez diagnosticada la patología vascular, esta se puede reparar mediante la colocación de endoprótesis (stents), balones inflables intraarteriales (angioplastias), todo ello sin necesidad de cirugía.
