Alteraciones de la eyaculación

Eyaculación precoz o prematura

Se define a la eyaculación prematura (EP) como aquella que se produce mas pronto de lo deseado, ya sea antes o después de la penetración, causando distress (ansiedad) a uno o a ambos miembros de la pareja.

El tiempo considerado normal entre la penetración y la eyaculación es aproximadamente de 5 minutos. Desde el punto de vista científico se acepta que la eyaculación prematura es muy grave cuando se produce antes de poder realizar la penetración, grave cuando sucede antes de 1 minuto después de penetrar y moderada cuando tiene lugar entre 1 y 2 minutos.

Es muy importante desdramatizar la eyaculación rápida.

Los primates y sus descendientes, nosotros, estamos programados para eyacular rápido por varios motivos:

  1. Porque cuanto antes dejamos de copular con una hembra receptiva antes podemos copular con otra (no hay que olvidar que el objetivo fundamental del coito desde el punto de vista antropológico es la reproducción). Cuantas más relaciones con diferentes parejas más posibilidades de aumentar la descendencia en el grupo.
  2. Cuando la pareja está copulando está en riesgo de ser atacada por depredadores al estar pendiente del acto sexual. Por ello, cuanto antes acabe el coito menor riesgo.

Por ello no es ningún enfermo quien sufre de eyaculación prematura. La eyaculación es un reflejo y, por ello no es fácil de dominar. En el tratamiento de la eyaculación precoz se utilizan técnicas para controlar este reflejo.

La EP es muy frecuente ya que la sufren aproximadamente el 35% de los hombres. Hay que diferenciar entre una eyaculación que tiene lugar en un tiempo adecuado de la eyaculación con control absoluto de la misma, esta última la consigue un porcentaje bajo de varones.

Hay hombres que eyaculan en un tiempo adecuado pero sus parejas requieren de mayor tiempo para conseguir el orgasmo. En estos casos deben valorarse ambos miembros de la pareja con el fin de conseguir la mejor solución posible al problema.

La EP suele producir: Pérdida de autoestima. Ansiedad en el varón y en su pareja.. Pobre satisfacción con su vida sexual. Bajo nivel de satisfacción de la pareja.

Además, el varón afectado por eyaculación precoz está tan preocupado por controlar su eyaculación que no logra disfrutar del acto sexual. La repercusión sobre la mujer se puede manifestar en una disminución de su placer y en incapacidad para lograr el orgasmo. Puede existir una asociación entre eyaculación precoz en el varón y disfunción sexual en su pareja.

Todo esto provoca un gran impacto emocional y la eyaculación precoz persistente tiene efectos negativos sobre la función sexual, tanto del hombre como de la pareja.

La ansiedad y la dificultad de autocontrol desempeñan un papel esencial tanto en la adquisición como en el mantenimiento en la incontinencia eyaculatoria. El pronóstico de éxito psicoterapéutico es superior al 90%.

El tratamiento de la EP es complejo y debe ser multidisciplinar entre médicos, urólogos y psicólogos – sexólogos (Cognitivo –conductuales) . Es importante individualizar el tratamiento.

Desde un punto de vista estrictamente farmacológico tenemos las siguientes opciones:

  • Anestésicos tópicos: Se aplican en crema con un preservativo unos 15 minutos antes de la relción sexual para disminuir la sensibilidad del glande.
  • Inhibidores selectivos de la Recaptación de Serotonina (ISRS): Son unos fármacos que se pueden indicar diarios (Paroxetina, Sertralina, etc.) o a demanda (Dapoxetina) que retardan significativamente la eyaculación y mejoran el control sobre ella.
  • Tramadol: Administrado a demanda unas dos horas antes del coito ha demostrado alargar significativamente el tiempo hasta la eyaculación.
  • Inhibidores de la PDE5: (Viagra, Cialis etc...) no son fármacos destinados específicamente para la EP, pero los pacientes con una EP asociada a una disfunción eréctil se benefician del uso de estos medicamentos para retardar la eyaculación.

El objetivo inicial es mejorar el control eyaculatorio y prolongar la duración del coito a partir de:

  • Conocimiento del nivel de ansiedad y de excitación antes y durante el acto sexual , más ansiedad al alcanzar niveles altos de excitación erótica.
  • Autoestimulación: se debe capacitar al varón para identificar las sensaciones premonitorias y cuándo la excitación lleva inevitablemente a la eyaculación (reflejo eyaculatorio"). La mejor manera de detectarlo es con la masturbación, focalizando repetidamente la atención en las sensaciones que preceden al orgasmo.
  • Técnicas de entrenamiento sensorial con la pareja personalizado.
  • Corresponsabilidad en la sexualidad: Cuando el paciente que acude a consulta tiene pareja, la terapia sexual de pareja mejora al tratar a ambos miembros de la pareja siendo la colaboración de la mujer fundamental para conseguir mejores éxitos terapéuticos.
  • Cuando el paciente no tiene pareja, el tratamiento se realiza focalizándose en la masturbación y preparando al varón para cuando tenga pareja.

Suele ser muy eficaz la combinación de tratamiento sexológico y médico.


Eyaculación retardada

Se trata de una patología poco común (que afecta entre del 3% a 11% de los hombres). Definida como la "dificultad recurrente o persistente en conseguir un orgasmo con una estimulación sexual suficiente y que produce ansiedad al paciente", y como "la eyaculación que necesita una estimulación anormal del pene erecto para conseguirla".

Masters y Johnson afirman que estos pacientes logran eyacular en un 85% de los casos por masturbación y en un 50% con estimulación no coital de la pareja.

Entre las etiologías descritas se encuentran: La edad, los fármacos, causas psicológicas y orgánicas. La edad produce cambios psicológicos y de comportamiento que afectan a la conducta sexual. Se describe una pérdida progresiva axonal sensorial con la edad, que empieza a manifestarse en la tercera década de la vida y que puede llegar a producir alteraciones de la eyaculación. Hay diferentes fármacos involucrados en la ER. alpha metildopa, diuréticos, antidepresivos tricíclicos, ISRS, fenotiazina y alcohol. Todos los fármacos utilizados en el tratamiento de la depresión o del desorden obsesivo compulsivo pueden producir ER en distintos porcentajes. Entre las causas psicológicas relacionadas se hallan el temor a engendrar o fecundar, el rechazo al compromiso, la ansiedad, presiones religiosas, el intento de algunos hombres de asumir el control de la pareja generalmente en hombres controladores hostiles. También la falta de erotismo durante la relación sexual. Entre las principales etiologías orgánicas descritas que pueden producir ER encontramos, lesión medular, enfermedad vascular periférica y Diabetes Mellitus.

El tratamiento de la ER orgánica dependerá de la identificación de causas específicas. Las opciones de tratamiento descritas no son específicas. La disminución o cese del uso del fármaco culpable es una medida inicial.

En la mayoría de los casos sin embargo el tratamiento exitoso es la terapia cognitivo – conductual: reduciendo la ansiedad enfocada por la consecución de objetivos, reeducando sexualmente, reentrenamiento con masturbación, reorientando las fantasías sexuales y las estrategias de excitación.